Pocas cosas frustran más a un huésped que llegar a la habitación, intentar conectarse al WiFi y encontrarse con que no va. Y pocas cosas aparecen tanto en las reseñas de un hotel. El WiFi ha pasado de ser un extra a ser un servicio básico que se da por hecho: cuando funciona, nadie lo menciona; cuando falla, lo cuenta todo el mundo.
La buena noticia es que casi todos los problemas de WiFi en hoteles son conocidos y tienen solución. Repasamos los más habituales que nos encontramos y cómo se resuelven con una instalación bien planteada.
1. Zonas muertas en las habitaciones
Es el clásico. El WiFi va perfecto en recepción, pero en la habitación del fondo del tercer piso apenas llega señal. Suele pasar porque se han colocado pocos puntos de acceso, mal ubicados, o porque las paredes gruesas y los forjados frenan la señal.
Cómo se soluciona: con un estudio de cobertura previo que tenga en cuenta la estructura real del edificio, y colocando los puntos de acceso donde de verdad hacen falta —muchas veces uno por cada pocas habitaciones, no uno por planta—. Lo explicamos con más detalle en cómo dar WiFi a un hotel sin zonas muertas.
2. El WiFi se satura en temporada alta
Un hotel medio vacío en febrero puede tener un WiFi que “va bien”, y ese mismo hotel lleno en agosto —con cada huésped conectando móvil, portátil y tablet, más el streaming en las televisiones— se convierte en un cuello de botella. La red no estaba dimensionada para la ocupación real.
Cómo se soluciona: dimensionando la instalación para el peor escenario, no para el día tranquilo. Eso significa equipos de alta densidad, capaces de gestionar muchos dispositivos a la vez, y repartir bien la carga entre puntos de acceso para que ninguno se sature en las horas punta.
3. Los huéspedes comparten red con la gestión del hotel
Este no se ve, pero es de los más graves. En muchos hoteles, la misma red por la que navega un huésped es la que usan el PMS de recepción, el TPV del restaurante o las cámaras. Eso es un problema de seguridad serio: un dispositivo infectado de un cliente no debería poder llegar nunca a los sistemas del hotel.
Cómo se soluciona: separando la red en segmentos aislados (VLAN): una para huéspedes, otra para el personal, otra para los sistemas críticos y otra para dispositivos como cámaras. Cada una con sus reglas y su seguridad, sin que se puedan tocar entre sí.
4. Conectarse es un engorro para el huésped
Contraseñas larguísimas apuntadas en un papel, redes que se desconectan solas, tener que volver a introducir la clave cada día… Cada fricción es una oportunidad de que el huésped se lleve una mala impresión antes incluso de deshacer la maleta.
Cómo se soluciona: con un portal de bienvenida (hotspot) donde el huésped se conecta de forma sencilla, opcionalmente con la marca del hotel, y sin tener que pelearse con contraseñas imposibles. Se puede configurar el acceso por habitación, por tiempo o por niveles de velocidad.
5. No hay cobertura en las zonas comunes y exteriores
El WiFi llega a las habitaciones, pero se cae en la terraza, en la piscina, en el salón de eventos o en el jardín, que muchas veces son precisamente los sitios donde el huésped quiere estar y compartir su estancia. Las zonas exteriores tienen sus propios retos: distancias, intemperie e interferencias.
Cómo se soluciona: con puntos de acceso preparados para exterior y una planificación que contemple esas zonas desde el principio, no como un parche posterior. Cubrir bien la terraza o la piscina es, además, marketing gratis: es donde el cliente hace fotos y las sube.
6. Nadie mantiene la red
Se hace una instalación, funciona el primer día, y a partir de ahí nadie la vigila. Con el tiempo aparecen cuelgues, equipos que se quedan desactualizados o incidencias que nadie detecta hasta que un huésped se queja en recepción.
Cómo se soluciona: con monitorización y mantenimiento. Una red profesional se puede vigilar en remoto, aplicar actualizaciones y detectar problemas antes de que afecten al huésped. Es la diferencia entre apagar fuegos y que no haya fuegos.
La raíz común: una red pensada para un hotel
Si te fijas, casi todos estos problemas vienen de lo mismo: haber montado el WiFi del hotel como si fuera el de una casa grande, en vez de como lo que es —una red profesional, de alta densidad, segmentada y mantenida—. Por eso, más que “poner más antenas”, la solución es diseñar la red para el hotel concreto: su edificio, su ocupación y su forma de trabajar.
En catmicro diseñamos e instalamos la solución WiFi UniFi para hoteles de Ubiquiti en Barcelona y toda Cataluña: cobertura en todas las habitaciones y zonas comunes, red separada para huéspedes y personal, portal de bienvenida y todo gestionado desde un único panel, con la opción de integrar también videovigilancia y control de acceso.
Si el WiFi de tu hotel te está dando alguno de estos dolores de cabeza, cuéntanos tu caso y le echamos un vistazo sin compromiso.